De la detección a la evaluación especializada
Pacientes con un historial previo deben prestar especial atención a signos como el dolor en el pecho, la dificultad para respirar (disnea) o la fatiga o cansancio sin causa aparente. Ante la sospecha de cualquier alteración, desde palpitaciones o latidos irregulares hasta hinchazón en piernas o tobillos (edema), es fundamental realizar un estudio detallado. Esto incluye la evaluación de función del corazón y el control de hipertensión con afectación cardíaca para ajustar las estrategias terapéuticas necesarias.
